Pastoral de la Salud

La situación de sufrimiento, enfermedad, angustia que viven tantos hermanos nos interpelan, cuestionan y nos llaman a dar respuestas eficaces y adecuadas. Esta realidad nos lanza el desafío de estructurar y organizar la pastoral de la salud e implementar un programa de formación permanente en las dimensiones solidaria, comunitaria y político-institucional. 

 La Pastoral de la Salud es la acción de todo el pueblo de Dios, comprometido en promover, cuidar, defender celebrar la vida, haciendo presente la Misión Salvífica y Sanadora de Cristo en el mundo de la salud. “Es la respuesta a los grandes interrogantes de la vida, como son el sufrimiento y la muerte, a la luz de la muerte y resurrección del Señor" (Aparecida 418).



Nueva Carta de para los agentes sanitarios

Con la presentación de la XXV Jornada Mundial del Enfermo - Año 2017, se ha dado a conocer la Nueva Carta para los agentes sanitarios.

Se trata de una actualización de la Carta publicada por primera vez en 1995, que revisa y actualiza el vademecum teológico- moral- médico nacido de la intuición del primer presidente de ese consejo, el cardenal Fiorenzo Angelini, traducido en 19 idiomas y durante veinte años texto básico para los agentes sanitarios.

En la presentación de la Nueva Carta se declara que “desde el punto de vista doctrinal reafirma la sacralidad de la vida y su indisponibilidad en cuanto don de Dios”. Además se justifica que “Los logros de la investigación biomédica y las nuevas realidades sociales y sanitarias desde 1994 así como los pronunciamientos del Magisterio de la Iglesia Católica emanados en el ámbito de las ciencias de la vida y de la salud (los de los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco, los documentos de la Congregación para la Doctrina de la fe y de la Academia Pontificia para la vida) han hecho necesario revisar y actualizar la Carta de los Agentes Sanitarios –explicó- El documento ha mantenido su estructura original de instrumento para una preparación seria y una formación continua en el ámbito ético de los agentes sanitarios, para mantener la competencia profesional necesaria y su vocación de ser ministros de la vida”.

“En primer lugar, se ha tenido en cuenta un espectro más amplio de personas involucradas en el campo de la biomedicina: junto con las figuras profesionales clásicas (personal médico, de enfermería y auxiliar) se han tomado en consideración también otras que trabajan en diferentes niveles en el mundo de la salud como biólogos, farmacéuticos, agentes sanitarios del territorio, administradores, legisladores en ámbito sanitario, agentes en los sectores público y privado. Algunos de los nuevos artículos les atañen específicamente, mientras se les pide, al mismo tiempo, una especial responsabilidad en el desempeño de su servicio. Todos estos agentes llevan a cabo su labor diaria en una relación interpersonal, que se distingue por la confianza de una persona marcada por el sufrimiento y la enfermedad, que recurre a la ciencia y a la conciencia de un profesional de la salud que sale a su encuentro para asistirla y curarla”.

“La Carta se propone sostener la fidelidad ética de los trabajadores sanitarios, en aquellas decisiones y comportamientos que encarnan el servicio de la vida, y esta fidelidad se describe siguiendo las etapas de la existencia humana: generar, vivir, morir, como momentos de reflexiones ético- pastorales”.

Así, en la sección “generar” se especifican mejor los criterios para el tratamiento de la infertilidad y la referencia a los métodos naturales, no sólo para la regulación de la fertilidad, sino también como métodos para lograr el embarazo. También se ha incorporado un artículo sobre la congelación de tejido ovárico (Art. 38), una respuesta éticamente sostenible en el caso de terapias contra el cáncer que pueden alterar la fertilidad de una mujer. Posteriormente se analizan los nuevos intentos de generación humana en el laboratorio (Art. 39): entre gametos humanos y animales, la gestación de embriones humanos en úteros animales o artificiales, la reproducción asexual de los seres humanos por medio de la fisión gemelar, la clonación, la partenogénesis y otras técnicas similares. Todos estos son procedimientos que contrastan con la dignidad humana del embrión y de la procreación, por lo cual son considerados moralmente inaceptables. Entre el diagnóstico prenatal, aceptable en ciertas condiciones, es estigmatizado, en cambio, el diagnóstico de preimplantación (Art. 36), como expresión de una mentalidad eugenésica que legitima el aborto selectivo para impedir el nacimiento de niños que sufren de diversas enfermedades”.

“En la sección “vivir”, se confirma la posición de siempre respecto al aborto y se incorporan nuevos artículos acerca de la reducción embrionaria, intercepción, contragestación, fetos con anencefalia, embarazos ectópicos, protección del derecho a la vida (art. 51-59). La atención también se dirige a la cuestión de la prevención y de las vacunas, un tema reciente de debate público (artt.69-70). Actual, desde un punto de vista científico, la referencia a la terapia génica y a la medicina regenerativa (80-82).”

“En el plano social el documento se centra en el tema del acceso de la población a los medicamentos y las tecnologías disponibles (Art. 91), acceso que todavía hoy, sobre todo en los países en desarrollo - especialmente en los que se caracterizan por la inestabilidad política o por los recursos limitados- no se garantiza a amplios sectores de la población y que, particularmente, en el caso de las denominadas "enfermedades raras" y "olvidadas ",es acompañado por el concepto de "medicamentos huérfanos" (art. 92). Y se pide a los agentes sanitarios y a sus asociaciones profesionales que se hagan promotores de una sensibilización de las instituciones, de las organizaciones de asistencia, de la industria sanitaria, de manera que el derecho a la protección de la salud se extienda a toda la población y se llegue a una justicia sanitaria salvaguardando tanto la sostenibilidad, como la investigación y la salud. Otra novedad son las referencias a la participación en la experimentación de los menores o de los adultos incapaces de decidir, en sujetos vulnerables, en mujeres en edad reproductiva en situaciones de emergencia”. “Por último, en esta sección se destaca el papel de la asesoría de ética clínica (art. 140) que puede ayudar a identificar los conflictos y dudas éticas que los agentes sanitarios, los pacientes y sus familias pueden experimentar en la práctica clínica, facilitando así la resolución con decisiones diagnostico-terapéuticas compartidas junto al lecho del enfermo, en el marco de los valores propios de la medicina y la ética”.

Por cuanto respecta al apartado “morir”, “se analiza la actitud frente al paciente en la fase terminal de la enfermedad, lugar de la verificación del profesionalismo y de las responsabilidades éticas de los agentes sanitarios (artículo 145). En este contexto, un aspecto muy actual, -considerado en la Carta y objeto de discusión en estos días en el Parlamento italiano - es la referencia a la manifestación anticipada de la voluntad del paciente m (Art. 150) sobre los tratamientos a los que querría ser sometido o no en el caso de que, en el curso de su enfermedad o debido a un trauma repentino, ya no fuera capaz de expresar su consentimiento. La Carta afirma que debe respetarse siempre la voluntad razonable y los intereses legítimos del paciente, pero el médico no es, sin embargo, un mero ejecutor, y mantiene el derecho y el deber de negarse a una voluntad contraria a su conciencia”. “Un tema igualmente significativo es el de la nutrición y la hidratación, aunque se administren artificialmente. (art. 152). Consideradas entre los cuidados básicos debidos al moribundo cuando no resulten demasiado gravosas o no tengan ningún beneficio, su suspensión injustificada puede tener sentido de un acto real de eutanasia, pero es obligatoria, en la medida y hasta que se demuestre que cumplen su propia finalidad: la hidratación y la nutrición del paciente. Confirmada la ética de la sedación paliativa profunda en la fase próxima a la muerte, realizada de acuerdo con los protocolos éticos correctos y sometido a un seguimiento continuo”. “El escenario de fondo de esta sección es la protección de la dignidad de morir (art. 149) en el sentido de respetar al paciente en la fase final de la vida, excluyendo tanto acelerar la muerte (eutanasia), como reatrasarla con el llamado "ensañamiento terapeútico ".

“Ciertamente la Carta no puede ser exhaustiva con respecto a todos los problemas y las cuestiones que se plantean en el contexto de la salud y la enfermedad, pero se ha elaborado con el fin de proporcionar directrices lo más claras posibles para los problemas éticos que se enfrentan hoy en el mundo de la salud en general, en armonía con las enseñanzas de Cristo, y con el Magisterio de la Iglesia”.

Antonio Gioacchino Spagnolo,

Catedrático de Bioética y director del Institute of Bioethics and Medical Humanities en la Facultad de Medicina y Cirugía de la Università Cattolica del Sacro Cuore di Roma

Las nuevas referencias del Magisterio, posteriores a 1994, que se recuerdan en la Carta son:

-Encíclica de Juan Pablo II, Evangelium Vitae (1995).

- Juan Pablo II, Discurso a los participantes en el Congreso Internacional sobre trasplantes (29 de agosto de 2000), n. 4: AAS 92 (2000), 823-824.

-Las encíclicas de Benedicto XVI, Spe Salvi sobre la esperanza cristiana (2007) y Caritas in veritate (2009).

- Benedicto XVI, Discurso al XXV Congreso Internacional de Farmacéuticos Católicos ,29 de octubre de 2007.

- Benedicto XVI, Discurso a los participantes en el Congreso Internacional promovido por la Academia Pontificia para la vida sobre el tema de la donación de órganos (2008).

- Exhortación apostólica del Papa Francisco “Evangelii gaudium” sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual (2013).

-Papa Francisco Mensaje a la Asamblea general de la Academia Pontificia para la vida con motivo de su vigésimo aniversario (2014).

-Congregación para la Doctrina de la Fe, Responsa ad quaestiones ab Episcopal Conferentia Foederatorum Americae statuum propositas sobre cibum et potum artificialiter praebenda (2007).

- La Instrucción de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Dignitas personae (2008).

- Academia Pontificia para la Vida, La perspectiva de los xenotrasplantes. Aspectos científicos y consideraciones éticas (Ciudad del Vaticano, 2001).

 -Academia Pontificia para la Vida, Reflexiones Morales sobre las vacunas preparadas a partir de células de fetos humanos abortados (2005). a partir de células de fetos humanos abortados (2005).



PASTORAL DE LA SALUD NACIONAL

Conferencia Episcopal de Colombia

Secretariado Nacional de Pastoral Social

El Equipo Nacional promueve:

  • Asesoría y conformación de las delegaciones diocesanas. Organización y estructuración de la pastoral de la salud en las diócesis   
  • Asesoría y conformación de los grupos parroquiales  
  • Encuentros regionales de delegados diocesanos  
  • Formación permanente a los agentes de pastoral de salud: cursos, talleres, jornadas  
  • Encuentro Equipo Nacional de Pastoral de la Salud  
  • Seguimiento y asesoría a los procesos

PASTORAL DE LA SALUD EN LA ARQUIDIÓCESIS DE BOGOTÁ

La Delegación Arquidiocesana de Pastoral de la Salud promueve:

  •  Conformación y asesoría de las Comisiones Vicariales  
  • Conformación y asesoría de los Grupos Parroquiales de Pastoral de la Salud
  •  Encuentros de coordinadores vicariales 
  • Encuentros de coordinadores parroquiales de pastoral de la salud 
  •  Formación permanente: cursos, talleres, jornadas de reflexión, retiros espirituales 
  •  Seguimiento y asesoría a los procesos
PASTORAL DE LA SALUD CELAM

Conferencia Episcopal Latinoamericana 


El Equipo de Apoyo promueve:

  • Talleres “Discípulos Misioneros en el Mundo de la Salud"
  • Reunión Equipos Regionales de Pastoral de la Salud de las Conferencias Episcopales de América Latina y El Caribe 
  •  Asesoría en la estructuración y organización de la pastoral de la salud en los países de América Latina y El Caribe 
  •  Formación de agentes de pastoral de salud: cursos, diplomados
FORMACIÓN EN PASTORAL DE LA SALUD

La transformación de la sociedad y la aparición de nuevas necesidades interpelan a la Iglesia y a la pastoral de la salud a buscar métodos de formación adecuados a las exigencias de los tiempos. No basta con la buena voluntad.

Es necesario implementar una formación renovada y actualizada en sus métodos, expresiones y contenidos. Una formación que tiene sus raíces más profundas en el Evangelio, brota del encuentro con la persona de Jesucristo y se traduce en una experiencia de conversión, en una vida de comunión para crear solidaridad con los más débiles.


“Ser discípulo misionero hoy requiere una clara y decidida opción por la formación” (Aparecida 276) 
 “Sin un itinerario formativo no habrá creatividad y valentía para realizar nuestra misión evangelizadora” (Aparecida 287)


Objetivos

  • Ofrecer una formación básica a las personas que desean comprometerse en el cuidado y defensa de la vida, en el servicio a los que sufren, en la promoción y educación de la salud y en el reconocimiento y defensa de los derechos de los enfermos. 
  •  Cualificar el servicio de los agentes de pastoral y fortalecer su compromiso como discípulos misioneros para que puedan realizar su misión con competencia y calidad.
CURSOS DE PASTORAL DE LA SALUD

  • Taller “Discípulos misioneros en el mundo de la salud” 
  • Pastoral de la Salud, Pastoral de la Vida 
  • Pastoral de la Salud y nueva evangelización 
  • Envejecer, un camino que se prepara 
  • Encuentros intergeneracionales 
  • Acompañamiento a las personas ancianas, familiares y cuidadores
  • Acompañamiento al enfermo y su familia al final de la vida
  • Acompañamiento al enfermo de Alzheimer y su familia 
  • Liderazgo en Pastoral de la Salud  
  • Aprender a escuchar 
  • Acompañamiento a las personas que viven pérdidas y duelos 
  • Iniciación al diálogo y a la relación de ayuda 
  • Acompañamiento espiritual a enfermos, familiares y personal en las instituciones de salud